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martes, 12 de junio de 2012

YO REGAÑO, TÚ REGAÑAS, ÉL REGAÑA... ¡¡¡SE ACABA EL CURSO!!!


REGAÑAR,  ¿DE DÓNDE VIENE ESA PALABRA QUE NO NOS GUSTA PERO QUE ES NECESARIA?

El verbo regañar proviene del latín gannio, gannire, usado para denominar el ladrido del perro, pero también el sonido emitido por otros animales y hasta el canto de algunas aves. Catulo y Juvenal usaron gannire con el sentido de "quejarse,'lamentarse, gritar" (v. gritar). Estos últimos significados están en el origen de la expresión a regañadientes, que se aplica a "aquello que se hace con disgusto o repugnancia".

En el Diccionario de la Academia se menciona regañar con el sentido de "reprender o reconvenir", pero también se señala como otro significado el "gruñido de un perro". La primera acepción tiene diversos equivalentes, tanto en España como en América, tales como 'reñir', 'reprender', 'rezongar', 'retar' y, en el Perú, 'resondrar'.

A todos los que regañamos ya seamos padres, profesores, vecinos, adultos..., casi siempre, no nos queda otro remedio.
Los profes en las clases regañamos a los alumnos que no se portan bien, que se distraen, que mienten, que hablan con otros o que se ríen sin razón aparente... También regañamos, y mucho (yo lo hago), cuando venís sin haber hecho los deberes o sin estudiar para un control (o examen, como decís vosotros).Eso es falta total de responsabilidad y hay que enseñaros a ser cumplidores tanto de las normas de clase y como de vuestras obligaciones, que en vuestro caso es estudiar.


Regañar no gusta. Ni a los padres, ni a los profesores, ni creo que a vosotros mismos cuando lo hacéis a un hermano pequeño o un amigo o familiar. Te pones muy nervioso y hasta, a veces, se pierden los papeles dando gritos que a nada conducen. Pero muchas veces, echar una buena charla-regañina, da buenos resultados.

Algunos chicos decís por ahí, a vuestros padres, a los profes, a los compañeros, "es que el profe me ha cogido manía". Y no suele ser verdad. Lo que pasa es que siempre se suele regañar a los mismos, los más inquietos, los más charlatanes, los más vagos...


A mí también me regañaron muchas veces. Y vosotros también regañaréis a vuestros hijos cuando os den motivos o a vuestros alumnos si es que alguno se hace profesor, que ya me gustaría.

Y no os regaño porque sois estupendos, corazones de melones, jejeje.


Muchos MUUUAAACCCAAASSS!!!