miércoles, 17 de mayo de 2017

PERRAULT, EL ESCRITOR DE CAPERUCITA ROJA O OTROS CUENTOS CLÁSICOS

Hola, chicos.

Os voy a hablar hoy del escritor francés que escribió Caperucita Roja, La Cenicienta, El Gato con botas y otros cuentos clásicos que tantas veces hemos leído o nos han contado. Es Carlos o (Charles, en francés)Perrault.

En el cole hemos interpretado con el taller de teatro de 5º y 6º, la versión de "Oh, no, otra vez Caperucita", y el curso pasado fuimos a ver a la sala Sanpol la versión musical realizada por la compañía La Bicicleta, también del cuento de Caperucita. No se pasa de moda.

El 16 de mayo de 1628, en París, Francia; fallecía el célebre escritor y cuentista francés Charles Perrault, reconocido mundialmente por ser el escritor de algunos de los cuentos infantiles más conocidos del mundo como: “Pulgarcito”, “Barba Azul”, “Cenicienta”, “La bella durmiente”, “Caperucita Roja” y “El gato con botas”.
Junto a los hermanos Grimm se convirtió en la referencia histórica de escritores de novelas de hadas y de historias fantásticas. 

Perrault, un gran lector desde su niñez, se interesó por relatos orales de su país, Francia y de Alemania, como fueron Caperucita Roja o Cenicienta; todos esos cuentos, originalmente, poseían historias muy crudas y ,a veces, muy poco “infantiles”, ya que la muerte y los finales tristes estaban a la orden del día.

Básicamente lo que Perrault hizo fue modificar y editar algunas acciones de los cuentos y reestructurar los finales, introduciendo los conocidos “finales felices”, que luego los hermanos Grimm perfeccionarían y  que, finalmente, ya en el siglo XX, Disney y otras industrias llevaran al cine.

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Hasta mañana, campeones.



martes, 9 de mayo de 2017

VOY A COMEDTE, contado por Beatriz Montero

"Voy a comedte", de Jean-Marc Derouen. Ilustraciones Laure du Fay. Editorial Kókinos. 

Un lobo malo, hambriento y que habla de una forma rarísima espera en el bosque a que aparezca un delicioso bocado. 


Tuvo tan mala suerte que se topa con un par de conejitos listos que le quitarán un pelo que tiene en la lengua y, sobre todo… ¡las ganas de comer carne!